MIÉ. 27 FEB. 2013

Feliz Cumpleaños, Foo

Hace once años llegaste. Fuiste el primero y único en quedarse en la casa con nosotros. Te intentamos enseñar a ir al baño a un lugar y no en donde quisieras, pero fracasamos. Fuiste la mascota de mi hermana —al que yo le puse el nombre, en tributo a mi banda favorita—, lograste congeniar lo suficiente como para que cuando ella se fuera a la escuela tú no hicieras más que esperarla en la ventana. Recuerdo que mordías todo y te tropezabas con tus propias orejas, no eras muy diestro ni obediente al principio, pero quién lo es llegando a este mundo?

Eventualmente decidimos que una casa no era lugar para tí; necesitabas un lugar más amplio, algo como la casa de mi abuelita con un gran patio para que corrieras y te ejercitaras.

Como cualquier otro perro que hemos tenido, te enseñamos que tu espacio era el patio. Aprendiste a jugar a la pelota, a comportarte y a ser un magnífico compañero. Aún recuerdo ese momento en el que llovía y en el que pensé que sería buena idea meterte a mi cuarto. Lo entendiste a la perfección, te acostaste en una improvisada cama que te puse y esperaste a que terminaran las inclemencias del clima para salir.
A veces digo que me arrepiento de haberte enseñado a tocar la puerta para cuando quisieras meterte —terminaste venciéndola—, pero la realidad es que no. Disfruto tu compañía, me gusta verte bien y me sorprende que hayas aprendido a comportarte tan rápida y naturalmente.

Hemos pasado muchos buenos momentos, pero también han habido tiempos difíciles. Hace un par de años estabas muy enfermo, cada noche que pasaba temía despertarme y encontrarte frío. No querías comer, sabías que tenías que hacerlo pero tu mirada me decía que no podías. Me causaba un gran dolor pensar que serían tus últimos días, mi amigo más incondicional no mejoraba y me desesperé más de una vez.
Pero sobreviviste y hoy estás mejor que nunca.

Haberme cambiado de ciudad fue muy duro. Entiendo bien que con las personas hay lejanías más dolorosas que las geográficas, pero tú no reconoces mi voz por Skype. Y sin embargo, me da gusto ver que estás bien a través de una pantalla. En el último año te he visto a lo más una docena de días y aunque es poco, hacemos que el tiempo que estamos juntos valga oro; sin resentimientos ni rencillas, eso siempre te ha salido naturalmente.

Más de una vez he considerado traerte a vivir mi nueva aventura conmigo, pero sé que el cambio te será muy difícil, te sentirás solo y agobiado. A mí me pasa, yo lo sé.

Y sabes qué? Le haces muy buena compañía a esa viejita que te ha enseñado tantas cosas. Ambos merecen hacerse compañía.

Feliz cumpleaños, perro. Te extraño.

Feliz Cumpleaños, Foo fue escrito por fael el día miércoles 27 de febrero de 2013 a las 10:58 p. m.

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